viernes, 16 de enero de 2009

EL AMOR Y LA LOCURA

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
Cuando El Aburrimiento había bostezado por tercera vez, La Locura como siempre tan loca, les propuso: ¿Vamos a jugar a las escondidas?
La Intriga levantó la ceja intrigada y La Curiosidad sin poder contenersepreguntó: ¿A las escondidas? ¿Y cómo es eso?
Es un juego, explicó La Locura, En que yo me tapo la caray comienzo a contar, desde uno a un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.
El entusiasmo bailó secundado por La Euforia. La Alegría dio tantos saltos queterminó por convencer a La Duda, e incluso a La Apatía, a la que nunca leinteresaba nada. Pero no todos quisieron participar, La Verdad prefirió noesconderse. ¿Para qué? si al final siempre la hallan. La Soberbia opinó queera un juego muy tonto (En el fondo lo que le molestaba era que la idea nohubiese sido de ella) y La Cobardía prefirió no arriesgarse...
Uno, Dos, Tres...; comenzó a contar La Locura. La primera en esconderse fue LaPereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fesubió al cielo y La Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo que con supropio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para cada uno de sus amigos, que si ¿un lago cristalino?: Ideal para La Belleza. Que si ¿la hendija de un árbol?: Perfecto para La Timidez. Que si ¿el vuelo de una mariposa?: Lo mejor para La Voluptuosidad. Que si ¿una ráfaga de viento?: Magnífica para La Libertad. Así terminó por ocultarse en un rayito de sol.
El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio,ventilado, cómodo... pero sólo para él.
La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (Mentira, en realidad seescondió detrás del arco iris) y La Pasión y El Deseo en el Centro de losVolcanes.
El Olvido... se me olvidó donde se escondió... pero eso no es importante.
Cuando La Locura contaba, El Amor aún no había encontrado sitio paraesconderse, pues todo se encontraba ocupado... hasta que divisó un rosal yenternecido decidió esconderse entre sus flores.
Un millón; contó La Locura y comenzó a buscar. La primera ensalir fue La Pereza sólo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a La Fediscutiendo con Dios sobre Teología, y La Pasión y El Deseo los sintió en elvibrar de los volcanes. En un descuido encontró a La Envidia y claro, así pudodeducir dónde estaba El Triunfo. El Egoísmo no tuvo ni que buscarlo; Él solitosalió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. Detanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a La Belleza y con LaDuda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sindecidir aún de qué lado esconderse.
Así fue encontrando a todos, El Talento entre la hierba fresca, a La Angustiaen una oscura cueva, a La Mentira detrás del arco iris... (mentira, si ellaestaba en el fondo del océano) y hasta El Olvido... que ya se le había olvidadoque estaba jugando a las escondidas, pero sólo el amor no aparecía por ningúnsitio.

La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en lacima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas... y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó: las espinas habían herido los ojos del Amor: La Locura no sabía qué hacer para disculparse, lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en latierra... El Amor es ciego y La Locura siempre lo acompaña.


CUESTIONARIO.

1. Describe con tus palabras lo que entiendes tú por amor.
2. Escribe tres características típicas de este sentimiento.
3. ¿Estás de acuerdo con que el amor es ciego? ¿Por qué?
Cuento numero dos: El amor.
No creo que exista un tema que haya servido de mayor inspiración que el amor. El número de cuentos y relatos sobre el amor es prácticamente infinito. Sobre el amor caben muchas visiones, amor platónico, amor pasional, amor enfermizo, amor universal…De entre esta multiplicidad y diversidad de visiones he rescatado esta historia que una vez me contaron. Se supone que está basada en un hecho real, que se produce tras el terremoto que hace unos años afectó a Turquía y oeste de Irán.
Tras un gran terremoto quedan muchas victimas atrapadas entre los escombros, cada una de ellas es un drama personal cuyo final es incierto y que encierran grandes milagros y grandes infiernos.
Entre ellas se encuentra la historia de una madre que quedó atrapado en un pequeño hueco con su hijo de poco más de un año. Después de un par de días, la situación comenzó a hacerse desesperada. Ambos estaban sedientos, pero la madre llevaba con resignación la falta de líquidos, sin embargo no podía soportar el llanto del niño que se debatía entre sus brazos, ni la visión de sus labios resecos, ni sus demandas de agua que no podía satisfacer. El cansancio a veces le proporcionaba leves paréntesis en que los gritos del niño se mezclaban con sueños de agua fresca. Al principio mantuvo la esperanza en que pronto llegaría la ayuda y serian encontrados, e intentaba convencer al menor para que aguantara la sed. El tiempo pasaba en esa gruta negra donde el sol no llegaba. Los llantos se transformaron en roncos sollozos y estos en una respiración entrecortada. Desesperada por la idea de perder a su hijo, la mujer buscó a tientas por los escombros, entre los restos de lo que un día fue su casa. Encontró un trozo de cristal y con aferrandolo con fuerza se corto en el brazo, la sangre comenzó a manar mientras ofrecía el líquido a su hijo. El niño chupaba ávidamente su vida. Después ambos durmieron. Le despertó nuevamente los llantos del menor. Para acallarlo volvió a repetir la acción. El cansancio, la debilidad y la pérdida de sangre, la llevaron más allá de la realidad. Un pesado sopor se adueñó de ella. Soñaba que chillaba, un grito enorme que casi le abría las entrañas.
Un equipo de salvamento que aun permanecía por la zona percibió algo, si, parecía un grito que se elevaba entre los escombros, no podía ser hacia varios días que el terremoto se había producido y ya había peinado esa zona. Sin embargo varios de los integrantes coincidieron en su percepción y cavaron en el lugar del que parecía haber procedido. Tras un par de horas de sacar vigas y cascotes, encontraron por fin un par de cuerpos, un niño y una mujer inconscientes. La mujer tenía varias incisiones en sus brazos. Había restos de sangre en el suelo. Llevados a un hospital de campaña, ambos fueron salvados.
No se si la historia es cierta o es una leyenda urbana. Extraigo este relato como un ejemplo elevado de amor porque reúne ciertas características: es generoso, permite al individuo crecer y trascender sus propios límites. A diferencia del amor de pareja, es un amor que no espera devolución, que suele fluir fundamentalmente en un sentido y por ello es sublime.
CUESTIONARIO:
¿Qué es para ti el amor? ¿Qué características lo definen?
¿Encaja el anterior relato en tu definición?
¿Cómo sabes cuando amas a alguien?
¿El amor es necesariamente correspondido?
¿Crees que dura para siempre?
¿Existe el amor ideal?
¿Cómo y porque desaparece el amor?

jueves, 15 de enero de 2009

“nueve vacas”


Dos amigos marineros viajaban en un buque carguero por todo el mundo, y andaban todo el tiempo juntos. Así que, esperaban la llegada a cada puerto para bajar a tierra, encontrarse con mujeres, beber y divertirse.
Un día llegaron a una isla perdida en el Pacífico, desembarcaron y fueron al pueblo para aprovechar las pocas horas que iban a permanecer en tierra. En el camino se cruzaron con una mujer arrodillada en un pequeño río lavando ropa. Uno de ellos se detiene y le dice al otro que lo espere, que quiere conocer y conversar con esa mujer. El amigo, al verla y notar que esa mujer no es nada del otro mundo, le dice que para qué, si en el pueblo seguramente iban a encontrar chicas más lindas, más dispuestas y divertidas. Sin embargo, sin escucharlo, el primero se acerca a la mujer y comienza a hablarle y preguntarle sobre su vida y sus costumbres, cómo se llama, qué es lo que hace, cuantos años tiene, si puede acompañarlo a caminar por la isla.
La mujer escucha cada pregunta sin responder ni dejar de lavar la ropa, hasta que finalmente le dice al marinero que las costumbres del lugar le impiden hablar con un hombre, salvo que este manifieste la intención de casarse con ella, y en ese caso debe hablar primero con su padre, que es el jefe o patriarca del pueblo. El hombre la mira y le dice: “Está bien. Llévame ante tu padre. Quiero casarme contigo”.
El amigo, cuando escucha esto, no lo puede creer. Piensa que es una broma, un truco de su amigo para entablar relación con esa mujer. Y le dice: “¿Para qué tanto lío? Hay un montón de mujeres más lindas en el pueblo. ¿Para qué tomarse tanto trabajo?”.
El hombre le responde: “No es una broma. Me quiero casar con ella. Quiero ver a su padre para pedir su mano”.
Su amigo, más sorprendido aún, siguió insistiendo con argumentos tipo: “¿Tu estás loco?”, “¿Qué le viste?”, “¿Qué te pasó?”, “¿Seguro que no tomaste nada?” y cosas por el estilo.
Pero el hombre, como si no escuchase a su amigo, siguió a la mujer hasta el encuentro con el patriarca de la aldea. El hombre le explica que acababa de llegar a la isla, y que le venía a manifestar su interés de casarse con una de sus hijas. El jefe de la tribu lo escucha y le dice que en esa aldea la costumbre era pagar una dote por la mujer que se elegía para casarse.
Le explica que tiene varias hijas, y que el valor de la dote varía según las bondades de cada una de ellas, por las más hermosas y más jóvenes se debía pagar 9 vacas, las había no tan hermosas y jóvenes, pero que eran excelentes cuidando los niños, que costaban 8 vacas, y así disminuía el valor de la dote al tener menos virtudes.
El marino le explica que entre las mujeres de la tribu había elegido a una que vio lavando ropa en un arroyo, y el jefe le dice que esa mujer, por no ser tan agraciada, le obliga a aportar 3 vacas.
“Está bien” respondió el hombre, “me quedo con la mujer que elegí y doy por ella nueve vacas”.
El padre de la mujer, al escucharlo, le dijo: “Ud. no entiende. La mujer que eligió debe tener una dote de tres vacas, mis otras hijas, más jóvenes, nueve vacas”.
“Entiendo muy bien”, respondió nuevamente el hombre, “me quedo con la mujer que elegí y doy por ella nueve vacas”.
Ante la insistencia del hombre, el padre, pensando que estaba un poco loco, aceptó y de inmediato comenzaron los preparativos para la boda, que iba a realizarse lo antes posible.
El marinero amigo no lo podía creer. Pensó que el hombre había enloquecido de repente, que se había enfermado, que se había contagiado de una rara fiebre tropical. No aceptaba que una amistad de tantos años se iba a terminar en unas pocas horas. Que él partiría y su mejor amigo se quedaría en una isla perdida del Pacífico.
Finalmente, la ceremonia se realizó, el hombre se casó con la mujer nativa, su amigo fue testigo de la boda y a la mañana siguiente partió en el barco, dejando en esa isla a su amigo de toda la vida.
Un día el itinerario de un viaje lo llevó al mismo puerto donde años atrás se había despedido de su amigo. Estaba ansioso por saber de él, por verlo, abrazarlo, conversar y saber de su vida. Así que, en cuanto el barco amarró, saltó al muelle y comenzó a caminar deprisa hacia el pueblo.
“¿Dónde estaría su amigo?, ¿Seguiría en la isla?, ¿Se habría acostumbrado a esa vida o tal vez se habría ido en otro barco?”
De camino al pueblo, se cruzó con un grupo de gente que venía caminando por la playa, en un espectáculo magnífico. Entre todos, llevaban en alto y sentada en una silla a una mujer bellísima.
Todos cantaban hermosas canciones y obsequiaban flores a la mujer y esta los retribuía con pétalos y guirnaldas.
El marinero se quedó quieto, parado en el camino hasta que el cortejo se perdió de su vista. Luego, retomó su senda en busca de su amigo. Al poco tiempo, lo encontró. Se saludaron y abrazaron como lo hacen dos buenos amigos que no se ven durante mucho tiempo.
El marinero no paraba de preguntar: “¿Y cómo te fue?, ¿Te acostumbraste a vivir aquí?, ¿Te gusta esta vida?, ¿No quieres volver?” Finalmente se anima a preguntarle: “¿Y como está tu esposa?”
Al escuchar esa pregunta, su amigo le respondió: “Muy bien, espléndida. Es más, creo que la viste llevada en andas por un grupo de gente en la playa que festejaba su cumpleaños”.
El marinero, al escuchar esto y recordando a la mujer insulsa que años atrás encontraron lavando ropa, preguntó: “¿Entonces, te separaste? No es la misma mujer que yo conocí, ¿no es cierto?”.
“Sí” dijo su amigo, “es la misma mujer que encontramos lavando ropa hace años atrás”.
“Pero, es muchísimo más hermosa, atractiva y agradable, ¿cómo puede ser?”, preguntó el marinero.
“Muy sencillo” respondió su amigo. “Me pidieron de dote 3 vacas por ella, y ella creía que valía 3 vacas. Pero yo pagué por ella 9 vacas, la traté y consideré siempre como una mujer de 9 vacas. La amé como a una mujer de 9 vacas. Y ella se transformó en una mujer de 9 vacas”.
Cuando alguien nos valora y nos estimula, con sinceridad y amor, obramos cambios impensados...
REFLEXIONA:
¿Qué crees que le atrajo de la mujer?
Haz una lista de cosas que te atraen de otras personas.
¿Por qué se empeña en dar más vacas de las que le piden?
¿Qué crees que pensaba la mujer al principio de la historia? ¿y al final?
¿Cómo definirías el amor?
¿En qué hechos se manifiesta el amor?

martes, 16 de diciembre de 2008

El regalo que no se ve.

Photo by C. Orellana

Hace tiempo, un hombre castigó a su hija de tres años por desperdiciar un rollo de papel dorado para envolver regalos. El dinero venía escaso en esos días, por eso explotó de furia cuando vio a la pequeña tratando de envolver una caja.
A la mañana siguiente, la niña regaló a su padre la cajita envuelta y le dijo: “Esto es para ti, papi”. Él se sintió avergonzado, pero cuando abrió el paquete y lo encontró vacío gritó con ira: “¿Acaso no sabes que cuando se hace un regalo se supone que debe haber algo dentro?”.
La pequeña miró hacia arriba y, con lágrimas en los ojos, dijo: “¡Pero, papá, no está vacía! Yo metí besos para ti!”.
El padre se sintió muy mal, abrazó a su hija y le suplicó que le perdonara.

Dicen que el hombre guardó ese regalo dorado cerca de su cama durante muchos años, y que siempre que se derrumbaba, tomaba de ella un beso y recordaba el amor que su hija había depositado dentro.
De alguna forma, cada uno de nosotros hemos recibido algún obsequio de amor incondicional de nuestros padres, familia, amigos. Nadie podrá tener jamás una propiedad más grande y hermosa que ésa.


CUESTIONARIO
1. ¿Qué simboliza la caja?
2. ¿Por qué crees que el cuento se titula “El regalo que no se ve”?
3. ¿Cuál es para ti el regalo más importante que has recibido de tus padres?
4. ¿Es un regalo material o algo que sólo se puede sentir?
5. ¿Cuál es el regalo más importante que le has hecho a tus padres?
6. Crea un final alternativo para el cuento.


GUIA DE INTERPRETACIÓN

Este cuento hace referencia a lo más sencillo y quizás lo primero y fundamental que caracteriza al ser humano: El amor. Se dice del amor que mueve el mundo, que cambia el rumbo de las cosas, a las personas. “El amor mueve montañas”. El ser humano necesita del amor para desarrollarse como una persona plena y segura de sí. Los niños necesitan el amor de sus padres desde que son bebés. Así mismo, la
manifestación de ese amor a los otros, padres, hermanos, amigos, los hace crecer felices y confiados y con un espíritu generoso.
Es algo tan sencillo, que fácilmente nos olvidamos de que es el motor de todo, la esencia de todo. El principio y el fin último.
Nunca debemos olvidar las manifestaciones de amor a los demás, besos, abrazos, una sonrisa a tiempo, la mano tendida, una palabra de cariño y que lo más importante es siempre aquello que no vemos, lo que no es material, lo que es producto de los sentimientos.

jueves, 11 de diciembre de 2008

El precio de la insistencia.


Érase una vez, un pequeño niño llamado Joselito que contaba con siete primaveras y que vivía en un pueblecito al pie de una gran montaña. Todos los días a las cinco de la tarde, iba paseando hasta la casa de su abuelita para merendar con ella y pasaba por una tienda donde había un cartel en el que podía leerse:

SE VENDEN CACHORROS DE PERRO

Todos los días, Joselito entraba a preguntar cuánto le costaría uno de esos cachorros y el dependiente le decía: “Puedes llevarte cualquiera de ellos por 10 euros pero el de color marrón no te costará nada”. Joselito, al no contemplar ninguna diferencia entre ellos, preguntó: “¿Por qué no me costará nada el marrón si es igual que los dos negros y que el blanco?” El dependiente le contestó: “Porque tiene una de las patas más pequeña que las demás y no puede andar ni correr bien.” Joselito se negó a llevarse el cachorro marrón gratis. Él quería pagar los 10 euros por él a lo que el dependiente se negaba rotundamente. Podía llevárselo, pero gratis.
Pasaban los días y Joselito seguía parándose a mirar el escaparate en el que los cachorros descansaban y día tras día entraba a la tienda con la intención de comprar el perrito marrón: “Buenos días, señor. Traigo 10 euros para comprar el perrito marrón.”
“Guárdate el dinero que ya te he dicho que ese perrito no vale nada. Además, ¿puedes decirme por qué tienes tanto interés en ese cachorro sino va a poder jugar contigo ni correr detrás de ti? No te das cuenta de que este perro no es normal. No puede hacer las mismas cosas que hacen los demás perritos”. Joselito se sintió muy triste al escuchar estas palabras y le dijo: “Claro que podrá jugar conmigo y además yo lo cuidaré, lo trataré con cariño y jugaremos juntos”. El dependiente, sorprendido por la insistencia de Joselito, le dijo que se lo llevase, que era un regalo pero Joselito no aceptó, diciéndole: “Señor, me llevaré el perrito si usted coge el dinero porque debe usted saber que todos somos iguales y que, aunque tengamos minusvalías, todos valemos mucho”.
El dependiente no salía de su asombro al escuchar tan sabias y lindas palabras de un niño tan pequeño pero, sin embargo, seguía sin querer coger el dinero que Joselito le ofrecía: “Llévate el cachorro marrón pero no me des dinero, por favor. Nadie comprará un perrito con una pierna más pequeña de lo normal y ningún otro niño lo querrá”. Los ojos de Joselito se llenaron de lágrimas y muy lentamente se levantó el pantalón: “Mi pierna izquierda es de plástico y no por eso valgo menos que los demás. Quiero comprar ese perrito y, aunque ninguno de los dos podamos correr mucho, cuidaremos el uno del otro y nos daremos mucho cariño. Ya verá usted como seremos muy buenos amiguitos”. El dependiente, emocionado por la lección de bondad y empatía que acababa de recibir de una criatura tan pequeña, cogió los 10 euros y le dio el cachorro marrón a Joselito.

GUÍA DE ANÁLISIS
¿Cuál crees que es el mensaje principal del texto?
¿Por qué el dependiente no quería coger el dinero?
¿Estás de acuerdo con la postura del dependiente?
¿Por qué crees que finalmente el dependiente decidió coger el dinero?
Inventa un final alternativo para esta historia.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Los dos sacos

Hay una antigua leyenda acerca de tres hombres, cada uno de los cuales, cargaba dos sacos, sujetos a sus cuellos, uno al frente y el otro a sus espaldas.
Cuando al primero de ellos le preguntaron que había en sus sacos, el dijo: "Todo cuanto de bueno me han dado mis amigos se halla en el saco de atrás, ahí fuera de la vista, y al poco tiempo olvidado." El saco de enfrente contiene todas las cosas desagradables que me han acontecido y, en mi andar, me detengo con frecuencia, saco esas cosas y las examino desde todos los ángulos posibles. Me concentro en ellas y las estudio. Y dirijo todos mis sentimientos y pensamientos hacia ellas. En consecuencia, como el primer hombre siempre se estaba deteniendo para reflexionar sobre las cosas desafortunadas que le habían sucedido en el pasado, lo que lograba avanzar era muy poco.
Cuando al segundo hombre le preguntaron qué era lo que llevaba en sus dos sacos, el respondió: "En el saco de enfrente están todas las buenas acciones que he hecho. Las llevo delante de mí y continuamente las saco y las exhibo para que todo mundo las vea. Mientras que el saco que llevo atrás, contiene todos mis errores. Los llevo consigo a dondequiera que voy. Es mucho lo que pesan y no me permiten avanzar con rapidez, pero por alguna razón, no puedo desprenderme de ellos."
Al preguntarle al tercer hombre sobre sus sacos, él contestó: "El saco que llevo al frente, está lleno de maravillosos pensamientos acerca de la gente, los actos bondadosos que han realizado y todo cuanto de bueno he tenido en mi vida. Es un saco muy grande y está lleno, pero no pesa mucho. Su peso es como las velas de un barco "lejos de ser una carga" me ayudan a avanzar. Por su parte, el saco que llevo a mis espaldas está vacío, pues le he hecho un gran orificio en el fondo. En ese saco, puse todo lo malo que escuché de los demás así como todo lo malo que a veces pienso acerca de mí mismo. Esas cosas se fueron saliendo por el agujero y se perdieron para siempre, de modo que ya no hay peso que me haga más penoso el trayecto."

REFLEXIONA:
¿Qué conclusión sacas de la historia?
¿Con qué personaje te identificas? ¿Por qué?
Observa a tu alrededor, ¿qué tipo de personas abundan más, como el primer hombre ,o como el segundo, o como el tercero? ¿Por qué?
¿Qué pasaría si todos actuáramos como el primer hombre? ¿Qué cualidades tiene este hombre?
¿Qué pasaría si todos actuáramos como el segundo hombre? ¿Qué cualidades tiene este hombre?
¿Qué pasaría si todos actuáramos como el tercer hombre? ¿Qué cualidades tiene este hombre?
¿Qué buenas acciones podrías poner en tu saco?
TEMA: “VALORES QUE CARACTERIZAN LO HUMANO

Hay un antiguo cuento oriental:

“Dos mendigos vivían a las afueras de un pueblo. Uno era ciego y otro no tenía piernas. Un día ardió el bosque donde vivían los dos mendigos. Por supuesto, competían entre ellos – tenían la misma profesión, mendigaban de la misma gente – y estaban constantemente enfadados el uno con el otro. No eran amigos, eran enemigos.
Dos personas que tienen la misma profesión no pueden ser amigas. Es muy complicado porque es una cuestión de competencia, de clientes, puedes quitarle el cliente a otro. Los mendigos clasifican a sus clientes “Recuerda que ese hombre es mío; no lo molestes.” Tú no sabes a qué mendigo perteneces, quién es el mendigo que te posee, pero en la calle hay un mendigo al que tu perteneces. Probablemente, ha luchado y ha ganado la batalla, y ahora tú eres su posesión…
(…..) De modo que cuando ardió el bosque, los dos amigos se pararon a pensar un momento. Eran enemigos, ni siquiera se hablaban, pero se trataba de una emergencia. El ciego le dijo al que no tenía piernas:- La única manera que tenemos de escapar, es que tú te sientes encima de mis hombros; usa mis piernas y yo usaré tus ojos. Es la única manera de salvarnos.
Lo entendió inmediatamente. No hubo problema. El hombre que no tenía piernas no podía escaparse, no podía atravesar el bosque… estaba ardiendo. Se podía haber desplazado un poco, pero habría sido inútil. Había que encontrar una salida rápido. El ciego también estaba seguro que no podría salir. No sabía dónde estaba el fuego, dónde estaba la carretera, dónde se estaban quemando los árboles y dónde no. Era ciego…. Se perdería. Pero los dos eran inteligentes; se olvidaron de su enemistad, se hicieron amigos y salvaron la vida.
Es una fábula oriental. Trata de tu intelecto y tu corazón.”

Oscho; “Coraje. La alegría de vivir peligrosamente”, Biblioteca del Bienestar Emocional. Planteta- Agostini 2007.

CUESTIONARIO:
1. ¿Qué simbolizan los dos mendigos?
2. ¿Cuando consiguen superar sus diferencias? ¿Sucede así en la realidad?
3. ¿Por que son enemigos? ¿Qué disputan en el cuento y en la realidad?
4. tradicionalmente se habla de distintas partes que componen el ser humano ¿Cuáles conoces?
5. Estás de acuerdo con esta frase extraída del “Principito” de A. Saint-Exupéry: “ Solo se ve bien con el corazón?
6. Crea un final alternativo al cuento.
7. ¿Tu mente y tu corazón trabajan en equipo? ¿Quién domina a quien?

GUIA DE INTERPRETACIÓN.
Este texto desarrolla un planteamiento muy generalizado con respecto al ser humano. Este se entiende compuesto por una serie de partes no siempre fácilmente compatibles. En el texto los dos mendigos simbolizan el corazón y la mente. Son enemigos difícilmente reconciliables. El primero puede ver con claridad el mundo que le rodea pero carece de la capacidad de alcanzar sus fines, pues no tiene piernas. Por el contrario, la mente puede alcanzar fácilmente sus fines, pero esta ciega, carece de la facultad de ver con claridad y de conducir al ser humano hacia su realización.
El cuento plantea la vieja dialéctica entre la visión del ser humano generalizada en Occidente: un hombre conducido por su mente; un hombre materialista; que es capaz de transformar el mundo, pero donde se encuentra perdido y ciego ante la consecuencia de sus actos.
Por el contrario, Oriente desarrolla un visión que potencia la visión interior del ser humano, el desarrollo de su espiritualidad. Se encuentra mucho mas retrasado en su capacidad tecnológica, en su potencial de transformación del medio.
Distintas corrientes de pensamiento plantean la necesidad de aunar ambas visiones la necesidad de un desarrollo holistico del ser humano que tenga en cuenta su dimensión emocional y afectiva, su dimensión intelectual, su dimensión social y su dimensión trascendente.
Estos pensadores entiende que de la comunión de las visiones occidental y oriental del ser humano, nacerá una humanidad mas completa y equilibrada, con mayor capacidad de ser féliz.